Descripción
Bodegas Romero de Ávila
Nuestra familia ha vivido siempre con dedicación hacia la viña, transmitiendo de generación en generación el terruño y la tradición a través de la elaboración de vinos en tinaja. Mantener viva y preservar esta forma de trabajo ancestral es, para nosotros, la manera más auténtica de ser fieles al legado que nuestros mayores han conservado en la familia.
Tradición y evolución: el arte del vino en tinaja
La elaboración en tinaja es la herencia de nuestros abuelos. Una técnica que forma parte de nuestra cultura e historia familiar, y que seguimos poniendo en valor en cada vino.
Además de su valor sentimental, las tinajas aportan matices y singularidades únicas: elevan las cualidades de cada variedad y dan lugar a vinos frescos, untuosos y elegantes.
- Elaboración tradicional en tinaja
- Respeto por el tiempo y el proceso
- Vinos que expresan paisaje e identidad
Santiago Romero de Ávila
Santiago es un hombre aguerrido, visionario y tenaz trabajador, que siempre tuvo claro defender el legado familiar, plasmando el paisaje y la identidad de nuestro viñedo. En Bodegas Romero de Ávila creemos en el saber hacer, y preferimos tomarnos nuestro tiempo para elaborar vinos de calidad; por eso nunca dejamos de usar las tinajas que empleaban generaciones pasadas.
La bodega es como un hijo al que hemos criado con dedicación. Juntos hemos aprendido el valor de la paciencia, el arte del trabajo bien hecho y el profundo respeto por la tierra.
Ana María Romero de Ávila
Ana, la hija mayor, afronta hoy el relevo generacional con una clara proyección internacional. Estudió comercio exterior en Madrid, trabajó en Polonia y Estados Unidos, y más tarde cursó un Máster de Negocios en Canadá.
A lo largo de su camino entendió que el vino no solo se disfruta: también se comparte, se cuenta y se vive. Esa visión la impulsa a abrir nuevas puertas, conectando nuestra historia con quienes buscan experiencias auténticas alrededor del vino.
“Uno de los logros más importantes del mundo del vino es cómo une a las personas, más allá de idiomas y fronteras.”
Antonio Romero de Ávila
Antonio toma el testigo de su padre en el área técnica. Graduado en Ingeniería Alimentaria y especializado en Viticultura y Enología, ha trabajado en bodegas de Europa y América, explorando cómo cada variedad expresa la identidad del territorio.
Con una visión más amplia de la vid y el vino, busca equilibrar innovación y respeto por el entorno mientras continúa con entusiasmo el legado familiar.
Un legado que vale la pena mantener
La experiencia de todas las generaciones que han trabajado estos viñedos, el saber hacer y las vivencias personales guardadas en nuestro recuerdo, han creado un legado que vale la pena conservar y compartir.