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Historia

 

Villarrubia de los Ojos

 

El territorio de Villarrubia de los Ojos ha estado habitado desde tiempos remotos. La motilla de Zuacorta confirma la presencia humana ya en la Edad del Bronce, mientras que castillejos prerromanos y restos de calzadas romanas evidencian la importancia de estas tierras como paso natural entre la meseta y el sur peninsular. Con el paso de los siglos, los caminos ganaderos y las vías pecuarias consolidaron su papel como enclave estratégico vinculado al mundo pastoril.

Iglesia de la Santísima Virgen de la Sierra, Villarrubia de los Ojos (CC Pepe Jiménez)

En las estribaciones de los montes de Toledo se encuentra la ermita de San Cristóbal, obra del siglo XVI situada en el conocido Balcón de La Mancha, desde donde se contempla la inmensidad de la llanura. Muy cerca se alza el Santuario de la Virgen de la Sierra en la Sendilla de la Virgen, CM-4120, patrona de la localidad. Este pequeño santuario del siglo XVII conserva una imagen que sustituye a la antigua escultura original, una virgen negra de origen bizantino destruida durante la guerra civil, y mantiene viva una devoción que se remonta a siglos atrás.

El legado quijotesco también está presente en el municipio. En el complejo turístico Mirador de La Mancha se alza una espectacular escultura de don Quijote de diez metros de altura, obra de Valentín Rodríguez, junto a otras piezas como Los Podadores o El Madrugador, homenaje a los trabajadores que cada día partían hacia Madrid. En el paseo del Cordón destaca además el bicentenario chopo blanco conocido como el árbol gordo, testigo silencioso de generaciones de villarrubieros.

En pleno casco urbano se levanta la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción situada en la Calle de la Iglesia, 26, templo tardogótico del siglo XVI construido sobre el antiguo castillo. Su historia está marcada por transformaciones y derrumbes, como la caída de la antigua torre de más de sesenta metros que llegó a superar en altura a la catedral de Ciudad Real. En el interior sobresalen el retablo barroco de la capilla de la Virgen de la Sierra y distintas capillas vinculadas a la nobleza local.

Museo etnográfico de Villarrubia de los Ojos (CC Pepe Jiménez)

Otro de los símbolos del municipio es la Torre del Reloj en Plaza de la Constitución, s/n, levantada en 1891 en estilo neomudéjar tras el derrumbe del antiguo campanario. Hoy forma parte del corazón social del pueblo, junto al ayuntamiento y el templete central, y conserva el recuerdo de la maquinaria original del reloj expuesta en el Museo Etnográfico.

El Museo Etnográfico San Isidro Labrador ubicado en Avenida de Cristo Rey, 35 ocupa el antiguo matadero municipal de 1904 y permite recorrer la historia agraria del territorio a través de aperos, maquinarias y reproducciones de la arquitectura tradicional manchega. Muy cerca se encuentra la Ermita de San Isidro en Calle del Convento, antigua iglesia del convento capuchino fundado en 1644, testigo del peso religioso y social que tuvieron estas comunidades en la vida cotidiana de Villarrubia.